Si tu computador está lento o se congela constantemente, es momento de aplicar técnicas de optimización. No necesitas ser experto ni instalar programas complicados.
Muchos programas se ejecutan en segundo plano consumiendo memoria. Desinstala lo que no necesites desde *Agregar o quitar programas*.
Ve al Administrador de tareas → Inicio y deshabilita programas innecesarios que cargan automáticamente.
Si aún usas un disco duro mecánico, cambiar a un SSD puede multiplicar la velocidad general del equipo.
Los drivers optimizados mejoran la estabilidad y rendimiento del hardware.
El polvo provoca sobrecalentamiento y disminuye el rendimiento. Limpia ventiladores y aplica pasta térmica cuando sea necesario.
⬅ Volver a Consejos